31 enero, 2016

Diversificación de los cultivos

La dieta básica de las familias senegalesas con las que trabajamos se compone principalmente de hidratos de carbono, especialmente arroz y mijo. En la mayoría de sus platos incluyen una pequeña porción de verduras u hortalizas, pero es insuficiente y poco variada. En Ngueniène, aldea cercana a la costa, el pescado es relativamente accesible pero la carne es un lujo que se pueden permitir en contadas ocasiones.

Para fortalecer la independencia de las familias rurales con respecto al mercado y garantizar su seguridad alimentaria es necesario aumentar la presencia de otros cultivos destinados al autoconsumo y, por tanto, diversificar su producción.

Realizamos un estudio para poder evaluar cuáles son los cultivos que pueden aportar los nutrientes de los que carecen. Una vez identificados y comprobada su viabilidad en el terreno, les proponemos a los agricultores la implantación de dichos cultivos. El siguiente paso es conseguir semilla de calidad y acompañar al agricultor durante los primeros ciclos de cultivo, para que puedan sacar el máximo provecho de los recursos que les ofrecemos.

Intentamos que el nuevo alimento sirva, en esencia, para mejorar la dieta de toda la familia y que no sea necesario invertir una parte tan importante de sus ingresos en diversificar su alimentación.